The Walk #2: Valencia en Fallas

Sobreviviendo a la caótica semana de Fallas.

Nací en Valencia y viví las Fallas con mucha pasión hasta hace unos diez años. Ahora tengo sentimientos encontrados. Por un lado me parece una fiesta interesante, pero por otro lado no es muy sostenible. De esto me di cuenta a la fuerza una noche, volviendo de una fiesta, cuando vi las calles llenas de latas, oliendo a orín, oyendo petardos y gente gritando a las 3:30 de la madrugada mientras me preguntaba cómo se sentirían los vecinos de esas calles. Todo esto, más el hecho de que el día 19 se quemen 360 monumentos, aumentando la contaminación del aire de la ciudad.

Sin embargo, las Fallas son algo que se vive, se sufre o se aprende y te vas de la ciudad durante esos cuatro días. Imagino que barajé las tres opciones, casi me fui pero decidí quedarme. Decidí vivirlas, pero me di cuenta de que no me atraían las fiestas, ni quería beber en la calle, así que decidí quedarme en casa después de las 20. Y lo sufrí, con fuertes explosiones en mitad de la noche, y cuando por fin conseguía dormir, empezaba la ‘despertà’ (una tradición ruidosa). Así que tomé la alternativa más viable: salir unas horas a fotografiar mi barrio (y un poco más allá) con una perspectiva más documental que artística.

Varias horas de caminata me trajeron fotos curiosas, aunque no perfectas. Ahora, por fin, puedo descansar y cerrar un ciclo de casi 40 años viviendo estas fiestas

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